- Con oleato de bayas de laurel en aceite de oliva virgen, coco, manteca de cacao y manteca de karité.
- Aceites esenciales de laurel, hierbabuena y esencia de neroli.
Las propiedades del laurel son
numerosas, y en consonancia con el jabón se consigue un desinfectante para la piel estupendo. El laurel también
funciona como regenerador de la piel. Tiene excelentes resultados en el caso de
problemas provocados por hongos o para tratar golpes, quemaduras, úlceras y
acné, ya que ejerce una función bacteriostática y regeneradora de la epidermis.
Las hojas de esta planta poseen
un poder antirreumático que consigue aliviar el dolor y desinflamar las
articulaciones.
