· Con aceites de oliva virgen, almendras, germen de trigo,
coco, aguacate, ricino y manteca de cacao.
· Aceites esenciales de naranja, canela, clavo, limón e
Ylang-Ylang.
· Higos triturados.
El aceite de oliva es una fuente muy
rica en ácidos grasos esenciales que contribuyen a restaurar los niveles
naturales de humedad de la piel. También tiene propiedades suavizantes,
relajantes y tonificantes, contiene vitaminas A, D y K y además, se diferencia
de otros aceites por tener una mayor proporción de vitamina E. Los higos secos
tienen un alto contenido en calcio, también por su contenido de potasio, hierro
y vitamina C, lo que hace que los higos sean una fuente inagotable de
nutrientes muy beneficiosa para el organismo en general. Los higos secos nos
proporcionan seis veces más energía que los frescos, además la deshidratación
concentra los nutrientes convirtiendo esta fruta en una fuente rica en potasio,
calcio, hierro, fósforo, magnesio, y vitaminas A, B y C.
Posee propiedades sanadoras y
cicatrizantes.
